De vacaciones a León

Si, habéis oído bien, próximo destino de vacaciones: León. Resulta que esta bonita ciudad registrará, con un elevado nivel de certeza científica, un aumento de las temperaturas de hasta ocho grados centígrados de aquí al año 2100. Es mucho tiempo si, pero 8 grados también son muchos grados. Desgraciadamente nosotros ya no estaremos allí para verlo, a no ser que dé con la fórmula de la eterna juventud.
Además, también habrá un acusado descenso del agua acumulada por las precipitaciones, dos fenómenos que radicarán en la provincia las condiciones climáticas que tiene actualmente Madrid, con veranos excesivamente secos y calurosos. A su vez, Madrid adoptará el clima de Sevilla y Sevilla, el del desértico estado norteamericano de Arizona. Vamos que se va a producir un efecto dominó que perjudicará a casi todas las comunidades españolas.
Las proyecciones regionalizadas del cambio climático elaboradas por la Agencia Estatal de Meteorología dibujan un escenario poco menos que apocalíptico para final de siglo. Durante los meses de junio, julio, agosto y septiembre en León se podrían alcanzar temperaturas medias máximas cercanas a los 40 grados, algo inaudito, mientras que los inviernos se prevén mucho más suaves que los actuales, con temperaturas entre tres y seis grados más cálidas entre octubre y diciembre. De enero a abril se estima que el aumento no supere una diferencia de tres grados respecto a las temperaturas máximas actuales. Las mínimas, sin embargo, tan sólo subirán entre uno y tres grados.
Fuente: diariodeleon


