
Hola me llamo Ñapas, soy un galgo macho de dos años que fue abandonado tras haber sido utilizado para la caza. He sufrido leishmania, una enfermedad que si no se trata, puede atacarme externa e internamente.
Aunque no lo parezca, por mi nuevo aspecto, hace varios días me dejaron tirado en una calle de Vallecas porque ya no cazaba con la agilidad que lo hacia antes. La gente me miraba y murmuraba pero nadie se atrevía a acercarse a mi y mucho menos a tocarme por el aspecto que tenía.
Gracias a dios, he tenido mucha suerte, primero porque hubo una persona que llamo a “El Refugio” para que me atendieran, y segundo porque después de atenderme me han dicho que la leishmania no me ha afectado a mis órganos vitales, sólo tenía síntomas externos.
Ya me encuentro totalmente recuperado, vuelvo a ser de color blanco y atigrado, con más vitalidad que nunca y a pesar de lo mucho que he sufrido, aun me quedan ganas de confiar en alguien que sea capaz de quererme para lo bueno y para lo malo, de tratarme como un ser vivo y no como una cosa que se pueda usar y tirar.
Estoy cansado de cazar y de recibir malos tratos. Busco una familia, me encantaría tener un hogar y vivir con gente a la que poder darle cariño a cambio de un plato de comida, algo de agua y sobretodo mucho afecto. Si al mirarme a los ojos has sentido lo mismo que yo, ponte en contacto con “El Refugio” en Madrid.
Por último, solo me gustaría pedirle a la gente que por favor tuviera un poco de compasión y de sentido común. No se puede hacer daño a los animales pues sufren igual que las personas. No somos juguetes, no somos un capricho de verano, ni tampoco cazadores. Somos seres vivos, que por desgracia no podemos depender de nosotros mismos como lo hacéis vosotros los humanos, nosotros dependemos de vosotros y de vuestra voluntad. Yo nunca te fallaría, no lo hagas tú.
Imagen: efeverde