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¿Cenamos en mi capullito?

3 septiembre 2010

El Yellow Treehouse Restaurant es un proyecto de los arquitectos Lucy Gauntlett y Peter Eising del Pacific Environments Architects. Este restaurante con forma de capullo de flor fue construido alrededor de un árbol, al norte de la ciudad neozelandesa de Auckland.

El edificio se eleva varios metros sobre el nivel del suelo entre las ramas de una secuoya de cuarenta años de antigüedad, con un diámetro de 1,7m. El proyecto nació como parte de una campaña publicitaria de las Páginas Amarillas, como demostración de que la empresa puede promover cualquier servicio o producto, sin importar las características que el mismo tenga.

Se utilizó en el diseño el concepto de casa del árbol que forma parte de la tendencia actual en arquitectura. Su forma está inspirada en diversos elementos de la naturaleza, se asemeja a una crisálida que pende del árbol protegiendo a la nueva mariposa; también puede compararse con una cebolla que ha sido colgada para que se seque; otra comparación válida es con una linterna que brilla durante la noche.

La construcción se desarrolla como una fortaleza en el árbol que proporciona refugio y una buena perspectiva del entorno. Los planos pueden compararse también con la forma de una concha de mar, con los finales abiertos que se trasladan en espiral hacia el centro.

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¡Se busca un oso pardo!

10 agosto 2010

El pasado sábado se recibió un aviso de los daños sufridos por un colmenar por parte de un oso. Inmediatamente se trasladaron al lugar técnicos de la Dirección General de Biodiversidad que, tras estudiar el terreno y examinar las huellas, constataron que se trata de un oso pardo joven.

La Consejería cántabra ya ha comunicado el hallazgo a los responsables de especies protegidas de la Junta de Castilla y León y de la Fundación Oso Pardo, y desde el sábado sigue “pendiente” de esta cuestión.

Por lo visto este ejemplar de oso pardo sigue por la zona, pero han advertido de que será muy difícil verlo, porque tiene para comer todo lo que quiere. De hecho, creen que el oso puede mantenerse de aquí a la próxima primavera dada la riqueza de frutos en la zona y la abundancia de lugares para esconderse.

Estas esporádicas presencias de osos fuera de la distribución habitual son indicadoras de la capacidad de los montes de la Cordillera Cantábrica para albergar osos y muestran que en la memoria genética de esta especie se mantienen zonas que son visitadas cada pocos años.

Asimismo, constituye una prueba de que los esfuerzos de las administraciones para la recuperación de la especie, a través de las medidas contempladas en los respectivos planes de recuperación, están consiguiendo reducir el riesgo de extinción del oso pardo en la Cordillera.

La población de oso pardo de la Cordillera Cantábrica viene mostrando síntomas de recuperación, registrándose, año tras año, el récord de hembras acompañadas con crías y un mayor número de localizaciones de ejemplares fuera de las áreas habituales de presencia.

Fuente: larazon

Imagen: frikinai

La casa de mis sueños

30 junio 2010

Desde que era pequeño siempre tuve el sueño y la ilusión de tener una casa en un árbol. Era algo mágico el poder construir una casa que estuviera sujeta a un árbol y te diera esa sensación de libertad e independencia. Si hubiese tenido un buen árbol cerca de casa, las herramientas oportunas y unos buenos compañeros de trabajo, seguro que la hubiese fabricado, pues ilusión no me faltaba…

El caso es que me tuve que conformar con verlas en la tele, casi siempre en películas americanas donde un padre y un hijo fortalecían su relación paterno-filial construyendo juntos la casa del árbol…

Hoy en día este sueño puede verse cumplido realidad gracias a la firma alemana Baumraum, que desarrolla pequeñas casas y cabañas de madera que se confunden con los árboles.

A diferencia de las típicas cabañas de madera diseñadas para niños, esta firma ha creado decenas de diseños que, pese a emplear la madera de modo casi exclusivo, se benefician del diseño industrial de precisión, y lo más importante, todos ellos bajo un común denominador: mínimo impacto de la casa del futuro sobre el entorno natural en el que se emplaza.

La bautizada como Casa en un Peral, por ejemplo, se instaló en un gran peral de la localidad alemana de Heilbronn. Una escalera de madera permite llegar a un paso elevado que funciona tanto como entrada a la pequeña casa como de balconada con vistas a un valle tamizado con viñedos. Un último tramo de pequeños escalones permite acceder a la cabina (la pequeña vivienda, de hecho), situada a 4 metros sobre el suelo. Debido a que el peral no podía sostener el peso de la casa, la mayor parte de la construcción descansa sobre dos soportales de madera que no desentonan en el conjunto.

Imagen: casaeco

Avatar, un ejemplo a seguir

30 marzo 2010

¿Quién no ha soñado alguna vez con un mundo tan perfecto? James Cameron hizo nuestros sueños realidad hace muy poco con un planeta llamado Pandora, un lugar idóneo donde vivir en armonía y disfrutar de los beneficios que la madre naturaleza nos ofrece.

Aunque solo fuera por unas horas, el director de Titanic nos hizo creer en un paraíso idílico y autentico donde las criaturas se funden con la naturaleza buscando un equilibrio de energías.

Avatar es todo un ejemplo a seguir, el fondo es un alegato ecologista y antimilitarista que quiere hablar de diálogo y convivencia entre culturas, de investigación genética y de su mercantilismo en una obsesión por el enriquecimiento sin límites ni ética alguna.

Precisamente este enriquecimiento sin límites está representado por el mayor depredador del planeta, el ser humano. Por suerte o por desgracia, siempre nos llevamos el papel protagonista…

El cineasta ha dicho en varias ocasiones que el éxito de Avatar demuestra que el mundo está dispuesto a tomar las medidas necesarias para frenar el cambio climático y otros problemas medioambientales que podrían provocar tragedias globales. Entonces, ¿a que esperamos para empezar a soñar?

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Gaia, la diosa de la tierra

22 enero 2010

Desde que era pequeño siempre tuve un sueño, creer en la existencia de algo o alguien que me protegiera de cualquier tipo de peligro, o incluso catástrofe de la naturaleza… Pero, ¿y si os dijera que es la propia naturaleza y el planeta tierra aquel protector con el que siempre soñaba? ¿Suena extraño, verdad? Pues no os perdáis la siguiente hipótesis…

Existe una teoría revelada por un científico británico llamado James Lovelock, que dice que toda la biosfera del planeta tierra (o lo que es lo mismo, hasta el ultimo ser viviente que habita en nuestro planeta, desde las bacterias a los elefantes, las ballenas, las secoyas y tú y yo) podía ser considerada como un único organismo a escala planetaria en el que todas sus partes estaban casi tan relacionadas y eran tan independientes como las células de nuestro cuerpo.

La idea de Lovelock es que la vida (toda la vida de la tierra en su conjunto) interacciona y tiene la capacidad de mantener un entorno de manera que sea posible la continuidad de su propia existencia. Si algún cambio medioambiental amenazara a la vida, ésta actuaría para contrarrestar el cambio de manera parecida a como actúa un termostato para mantener tu casa confortable cuando cambia el tiempo encendiendo la calefacción o el aire acondicionado.

Una teoría, que sin duda, no deja indiferente a nadie. Si queréis saber más sobre esta sorprendente hipótesis pinchar en este enlace.

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