Madre sólo hay una…

Un pequeño cachorro que estaba jugando se precipita por por un acantilado… Casi sin fuerzas pide ayuda a su madre que enseguida acude al rescate. Ésta se sitúa al borde del precipicio y observa como su pequeño cachorro se debate entre la vida y la muerte.
Asustada la madre coraje pide ayuda a la manada, que inmediatamente se acerca para intentar socorrerle. Han llegado los refuerzos, tres leonas y un macho acuden al rescate. Las hembras lo intentan y se lo piensan, pero al percatarse del peligro que ello supone deciden no arriesgar sus vidas…

Finalmente es la madre quien se juega la vida para salvar la de su pequeño. Paso a paso consigue descender y alcanzarlo antes de cayera en picado…

La madre, que arriesgó su vida por su cachorro, ascendió cuidadosamente la rampa clavando sus garras en la tierra y llevando al animal entre sus dientes.

Una vez terminada la epopeya, y con su hijo fuera de peligro, le acaricia y lame su cabeza con mucho cariño. Simba por fin está a salvo.

Se trata de una serie de imágenes tomadas en una reserva natural de Kenya por el fotógrafo Jean-François Largot, retratista de la vida salvaje. Enhorabuena artista.
Fuente: planetacurioso

