Una historia pura y auténtica

Lao pan, un ciudadano chino, murió a los 68 años de edad. El hombre era soltero y según se cree no tenía familia. Lo único que se sabía es que tenía un perro, pero cuando su casa fue desalojada, el perro desapareció. Cuál fue la sorpresa que horas después el perro fue hallado buscando la tumba de su querido amo.
Su única mascota y compañía se quedó junto a la tumba sin ninguna intención de retirarse de su lado. El hombre llevaba poco más de una semana enterrado. Vecinos y curiosos acudieron al lugar para alimentar al perro e intentar que se fuera de ahí, a un lugar más seguro y cubierto, pero el fiel animal no se movió del lugar, con la esperanza de que su amo regrese algún día. Por este motivo, el pasado miércoles, los vecinos pretendieron construirle una casita al fiel amigo de Lao. Gran idea, esperemos que al final se haya llevado a cabo.
Se trata, si duda, de una de las historias más conmovedoras que hemos visto nunca, pero no es el primer caso de un perro que espera a que su amo regrese. Hace dos años se estrenó en las salas de cine la triste historia de Hachiko, protagonizada por Richard Gere, y os aseguro que más de uno soltó una lagrimita. Es una historia basada en hechos reales, aquel perro esperaba todos los días en la estación de tren de Shibuya a su dueño volviera del trabajo, pero un día nunca volvió, ya que éste sufrió un infarto en la oficina. Seguro ya se sabéis el resto de la historia, el perro nunca se cansó de esperar en la estación hasta su misma muerte.




